Archivo | MusicaLibrosCine RSS feed for this section

Sopor – Clamor

26 ene

Ya lleva unos días rondando en sus mejores reproductores, voy haciendo entregas poquito a poco. No habrá edición digital que se pierda entre miles de listados. Tendrán que venir a por él, si lo desean. Porque, como todos los años, dejo un poquito de mí, de mi corazón, de mis miedos y mis vivencias en ese recopilatorio. Momentos musicales vividos, compartidos o íntimos, desprendidos. Mantras soporíferos y clamores dedicados.

Hoy es un día especial, aunque no todos lo sepan, y por eso me lo he estado reservando. Y porque la inspiración tampoco me había llegado antes, para qué nos vamos a engañar. Así que… va por tí. Va por ellos.

Love, love, love…

 

Soy de pueblo

10 sep

Soy de pueblo y cuando visito la gran ciudad me doy cuenta de que sigo siendo de pueblo. Porque ando con el cuello descoyuntado mirando a un lado y al otro. Y nos dedicamos a dar vueltas y vueltas a la misma rotonda hasta encontrar el camino deseado. Y cantamos eso de “Americanos, os recibimos con alegría” cuando por fin lo encontramos. Aunque obtenga la puntuación más alta en el test “¿Eres una moderna de pueblo?” del cómic “Soy de pueblo. Manual para sobrevivir en la ciudad” y me defina como totally modern, viniendo y sobreviviendo en una ciudad “de provincias” en la que todavía te preguntan eso de “pero tú… eres de aquí?” cuando te ven en las fiestas parrilleras con la pañoleta puesta, me corrobora que sigo conviviendo en un pueblo (sorry, ciudad de provincias), aunque en rara ocasión consigamos mezclarnos con los autóctonos. Nadie dijo que la periferia fuera la excepción, aunque sí la vanguardia. O eso dicen.

“El lugar donde naciste no tiene nada que ver contigo. Para ti la vida es la de ahora, la que vives en la ciudad. Seguir las tendencias más extravagantes que puedas te sirve para liberarte de lo que piense toda esa gente que en algún momento te intentó inculcar una forma de vida estándar, lejos de lo que tú querías.”

Será Solar

3 jul

El inicio de la vorágine estival me tiene absorbida, y no precisamente porque me esté dedicando a saborearlo en su más tópico sentido. Repito patrones un año tras otro, que empiezan a convertirse en ritos. Así que volví a dar el pistoletazo de salida con mi ya obligada cita con el gran vergel electrónico.

Los previos fueron laboriosos. Parecía que el viento iba a jugar en mi contra, pero no siempre va a ser así… Los servicios sanitarios se iban apoderando de toda mi compañía fiel, a uno y otro lado. La avanzadilla era demasiado avanzadilla para mí. Indecisiones hasta el último momento. Apuro con los imprevistos y allá que voy. Reencuentro en carretera con un viejo amigo que ahora se dedica a la moda. Me encantó volver a verle.

Et… Voilá! Sonár día con el amigo Hollers, comienza la magia… Y el caos organizado de intercomunicación con el espacio… solar. Melodías que te transportan hasta el país nipón con ambiente familiar. Me llueve un abono del cielo. Gracias. Me salen hogares por todas partes. Muchas caras conocidas, y otras por conocer. Agoria de refilón, menudo calor, un poco de Atmosphere. Me voy a dar un voltio. ¿Y si cambio de idea sobre lo nuestro? La exposición del pueblo italiano es linda, pero me pilla desprevenida para acordarme de Marco. A mí me da igual, pues a mí me parece fenomenal. Esto es demasiado pro para mí. Katy B también me convence. En esa cajita de zapatos me parece que lleva algo más que pegatinas. Me quedo con Teebs. Más que a vals, me suena a pasodoble. Parece que le ha costado arrancarse con el hit. Grande Four Tet, grande escenario con gente a tutiplén que ya va adquiriendo ese color de piel rojizo característico. En busca y captura del agua con gas en la tierra del Vichi Catalán. Me aventuro con el sector jacetano. Y cambio de tercio. La Fira nocturna me abruma. Mientras apuráis con unos Cut Copy bajo antorcha estrellada, llego a tiempo del contundente Sycamore Feeling de Trentemoller. La comunicación cada vez es más irreal. Vaya pelazo, Munchi! M.I.A. se hace esperar, aunque luego tampoco es para tanto. La sobrina de Picachu recién llegada de Johanesburgo, el bailecito con los calzoncillos de Pink Floid y demás parafernalia, me dejan obnubilada. Me pierdo y me encuentro tantas veces que ya no sé ni dónde estoy. El descontrol controlado de Aphex. Una crepe y mucho más. Doy por finalizado mi día-noche a base de golpes rítmicos, mientras la mañana comienza a clarear… Y vuelvo a mirar de reojo el Fira Congress mientras espero el autobús en una cola en la que conversaciones en múltiples lenguas casi se me atragantan. Será mejor que me vuelva a mi planeta…

Después llegó la sanjuanada, la piscina canfranera, la terraza ocasional y la muestra de teatro joven cargada de amigos que interactúan, que dirigen, que acompañan las calurosas veladas. Y llegó el verano. Será Solar.

Quizá no sea lo más reseñable, pero sí lo que más busco, lo que más me encaja, lo que más me apetece después de, ahora.

Just in Summer time.

Me acuerdo

21 abr

Me acuerdo siempre que me dices eso de “esto para el blog” de que tengo que escribir más, sí. Y cuando lo dices, yo afirmo tímida o entusiastamente según el día, porque llevo tantos avatares entre manos, que tengo la impresión de haberlo contado ya todo sin haber contado nada. O de que alguien ya lo contó antes; en vivo, en directo, en streaming o en un tuit. Porque a veces pienso que mi vida ha dejado de ser interesante incluso para mí misma. Y me sale siempre lo mismo, las mismas palabras, melancólicas, asténicas. Y entonces pienso que he debido perder la inspiración, o la gracia, que me la debieron robar con el mes de abril, o el de mayo, que aún no ha llegado pero por eso precisamente. Así que hoy, mientras espero que caiga esa tormenta primaveral que arrastre todos los males, me acuerdo…

Me acuerdo de ese peñazo de escenificación feminoide, y me reitero en que no estoy yo hecha para los nacionalismos, por muy feministas que sean. Más nos valdría habernos quedado echando penaltis.

Me acuerdo del rastrillo en Borce, del que volví con una matrioska rusa, una boina francesa, una caja de historias alemana y una insolación al estilo tradicional. Y también con una linda colección de kokeshis de manos de mis pequeñas artistas.

Me acuerdo de la vichisoise y del lomo a la sal, del animal de fondo que todos llevamos dentro, de la movida oscense, del rascatrisqui y del agua de coco con coco.

Me acuerdo de que tengo un montón de conversaciones y vidas pendientes, de lo terrenal y lo fantástico, y de que la omnipresencia no es viable, ni recomendable. Y de que llega un momento en el que ha pasado tanto tiempo que no sabes como retomarlo.

Me acuerdo del concierto de anoche, de que soy víctima del RadarLab, y me gusta que siga siendo así, aunque siga siendo minoritario. Nunca fui con la mayoría.

Me acuerdo de que cuando sacasteis los billetes yo no me atreví por una cosa, que luego se convirtió en otra y que hoy que se ha ido todo al garete, me doy cabezazos por no haber pasado antes de todo y de todos y haberme comprado una pamela bien grande.

Me acuerdo de que se terminó el cineclub de los martes, y de que no fuimos a despedir la temporada, ni hemos conseguido terminar de ver “Los Tudor”, a falta de tres capítulos.

Me acuerdo de casi todo, casi siempre. Y eso no tiene porqué ser bueno.

* * * * *

“Me acuerdo” de Zeina Abirached, el porqué de este me acuerdo. Un cómic que cuenta la cotidianeidad de una niña durante el transcurso de la guerra en Beirut.

Me acuerdo

B.S.O.

7 ene

Comenzamos año. Y por fin parece que dejamos atrás todo tipo de evento relacionado con lo navideño. No me gusta, ya lo siento… Será que lo sufro demasiado, pero lo aguanto como puedo. Que el espíritu me persigue, pero no me alcanza. Que ni los autoregalos llegan a tiempo. Y eso que al final, entre visitas, encuentros, eventos, tapas, comidas y cenas, consigo capearlo bastante agradecidamente.

Propósitos apenas traigo. Había pedido que me congelaran, y me despertaran al terminar el año, pero no ha sido posible. Así que capearemos. Las ganas de escribir merman, no sé si porque todo lo que se me ocurre me parece poco interesante para contar, porque las historias acaban tornando a melancólicas, o porque sólo me atrae la idea de la limitación de caracteres para no desfasarme diciendo insensateces.

Pero el fin de este post no era este. Se me ha ido de las manos… Era anunciaros que, como viene empezando a ser costumbre, ya salió a la luz esa recopilación musical, la de los momentos vividos y compartidos, mi banda sonora particular. Es tiempo de listas, de propósitos, pero lo mío no va por ahí, no pretendo entrar en disputas clasificatorias. Audiciones, descubrimientos, conciertos, festivales, eventos, bailoteos, tertulias y todo lo que nos ha dado de sí este año algo “raruno”. Seguro que os reconocéis en alguno. Son mis estados y vivencias, mi gente, sois vosotros (& me). Ya están en sus hogares gran parte de los ejemplares. Disfrutarlo, si sois capaces de aguantarlo…

Love, love, love…

♥‿♥

Para los que prefieran la lista, está por aquí…

Remembering the “Periferias”

15 nov

Demasiado tarde para la crónica periférica, lo sé. He de reconocer que esta nueva edición me la he exprimido al máximo, programica en mano para ir destacando y tachando. Como conclusión, me quedo con Fredo Viola (ay, qué lindo…), Baro d’Evel Cirk Compagnie (una propuesta de circo totalmente diferente… y sorprendente!), la divertida sesión de tarde del Bleep (destacando a Hungry Bogart y la Art Lab Geek Orchestra, que eso de ver a J rompiendo un saxofón de juguete, en vivo y en directo, me dejó impresionada) y el esperado Alva Noto, que entre proyecciones y ruidismos, nos dejó con las ganas de bailotear entre las butacas. Podría contar mucho más, sobre nuestras nuevas consignas de Petroooff o sobre Horse? – Madame; sobre la escena de la peli en la que, de repente en una cena familiar aparece la madre que estaba muerta y el hijo que se había transformado en mono y allí nadie se inmuta; sobre los devaneos del equipo undergroung en torno a un gin-pepino; sobre las plataformas con la bandera de Jamaica pintada de Lee Perry; sobre la encantadora regidora que nos proporcionaba bebibles a destiempo; sobre los intensos momentos en la peripecia más absoluta; sobre esa oficina de producción siempre dispuesta (y cercana…); sobre los nuevos vermús y los nuevos tiempos… Pero hay cosas que hasta, seguramente, se me habrán olvidado… Casual o causalmente.

Demasiado tarde para la crónica, pero más vale tarde que nunca… ¿Algo que añadir?

Lo más importante de Sigur Rós

17 mar

Hace tiempo que les seguimos la trayectoria, aunque quizá todo empezó cuando Julinchía regresó de Islandia con varios ejemplares bajo el brazo, totalmente obnubilada. Tiempo después, Hoppípolla fue proclamado himno en Discordia. Al parecer Hoppípolla significa “saltando por los charcos”, siendo una palabra inventada que corresponde a cómo pronunciaría un niño pequeño “hoppa í polla”. Nos encantó eso de ser como niños, y lo demostramos aquí.

Sigur Rós es un grupo islandés de post-rock, cuyo nombre proviene de la hermana de Jónsi, Sigurrós. Jónsi es el guitarrista y primera voz del grupo. Lo reconoceréis por su falsete. Y por esas atmósferas musicales que te transportan a lugares lejanos, a veces gélidos y melancólicos, pero que a mi parecer, rozan la perfección.

Jónsi, con varios proyectos paralelos, publicó un disco junto a su pareja, Alex (Jónsi & Alex). Me gustó la historia de sus orígenes, y así la copio: “Según Jónsi, el nombre del grupo viene de los tiempos en que Alex Somers era muy pobre y conoció a Jónsi. Por ésas noches, Alex vivía de comer arroz y dormir mucho. Jónsi estaba escribiendo una canción cuando la dulzura misma se concentró en la visión de Alex durmiendo a su lado, y Jónsi en medio de una ternura increíble pensó: «The Riceboy Sleeps». Nunca decidieron que así se llamarían, pero así llamaban a todo lo que hacían juntos y así se quedó.

Ahora Jónsi publica un disco en solitario “Go”. Algunos dicen que a los amantes de Sigur Rós les costará asimilarlo. Pues a mí me gusta. Sigo reconociendo ese falsete, y esas atmósferas que esta ocasión incluso alcanzan la calidez. A mí como que me transmite el derecho a ser feliz, a pesar de las inclemencias y porque sí. Allá van esas muestras…

Y esta otra, que no me deja insertar… Jónsi – Go

Hustle

4 mar

Prisa. Mucha prisa es lo que tenemos todos últimamente. Nos falta tiempo casi hasta para respirar. Pero hay que ser rápido si quieres llegar a tiempo. Siempre fui de culo inquieto, y haber retomado este nivel de actividad me viene de perlas para evitar pensar, divagar e irme por los cerros de Úbeda. Alguno se empeñaba en tiempos en llamarme torrollón (me encanta este palabro) y lo soy, vuelvo a serlo.

Y todo esto viene porque he descubierto el nuevo disco de Tunng (cuyo anterior ejemplar le encantó a Eleni en su momento), un grupo que a los que gustan de etiquetas lo encajan dentro de la folcktrónica. Hustle (movida, bullicio, fuerza que implica moverse apresuradamente en una dirección especificada) me ha parecido un canto al optimismo, y un alegato reflexivo en torno a los tiempos rápidos que corren. Si quieres ir rápido, no olvides el porqué, pero tampoco olvides vivir cada uno de los momentos. Hay tiempo para todo. Toda una vida.

El que no tenía miaja prisa era el protagonista de Paranoid Park. Unas van a danza, otros a yoga, pues nosotros al cineclub de los martes como actividad instaurada.

Hustle, hustle, hustle to be free…


Lo que el viento se llevó…

12 ene

Special K: ¿Me toca empezar a mí? Esto es super-difícil, sobre todo si al intentar recopilar lo mejor (musicalmente hablando) de mi 2009 me salió una lista con la friolera de 60 temas… Venga, no me lo pienso más. Por orden cronólogico de descubrimiento-recubrimiento-asimilamiento: “Black Hearted Love” de John Parish y PJ Harvey, porque la Polly Jean siempre ha sido de lo más grande y ese retorno rockero acompañado me transportó de nuevo a “aquellos otros tiempos”. “Rusty Nails” de Moderat, porque sigo reivindicando la electrónica porque sí, y porque sonó y sonó conmigo en una intensa gira veraniega por parajes aragonianos. Y “Prophecies & Reversed Memories” de Múm, un chute de energía mañanero para estados de ánimo descontrolados. ¿Predecible? Quizás sí, pero es lo que hay…


Hembra β: Para mi el último año ha sido muy musical, año de cambios, año de vientos y descubrimientos (toma pareado). Elegir sólo tres también es doloroso. La primera Slow with horns/run for your life de Dan Deacon es una paranoia y una obra de arte, para escuchar en unos buenos altavoces/volumen a tope, terapeútico, os lo aseguro. Un disco, The First Days of Spring de Noah and The Whale. Con puntos melancólicos pero esperanzadores en Our window y la típica canción para por la mañana Love of an orchestra. El disco cuenta por uno así que para finalizar me quedo con otro álbum estilo básico de zara y disco de cabecera: Karen O and the Kids, banda sonora de “Donde habitan los monstruos” y de rebote meto Wake Up de Arcade Fire que está relacionado. Y el año que viene, más.


Ojal-a: A ver, a ver, voy a poner tres canciones de las cuales casi seguro que me arrepiento en un par de días, pero estas cosas es mejor hacerlas sin pensarlo mucho. Seguramente estas no son mis tres favoritas del año, pero son tres que me gustan. “Lust for Life” de Girls, porque es un hit certero e inmediato, tal vez un rollo demasiado adolescente… pero me recuerda tantas cosas en apenas dos minutos, ¡ayh!. Venga otro; “Haby Baby” de Bye bye bycicle, por poner una porque a estos les ha salido un disco redondo (como a los Kings of Convenience), y ahora que lo pienso no sé muy bien porque. Un disco que no ha aparecido en ninguna lista de los mejores del año y suenan a algo ya oído mil veces, pero es que estos suecos con esa línea de bajo tan marcado, me han hecho más llevadero el otoño. Y para terminar “La Loba” de Shakira, la primera vez que la escuche estaba convencido que era un hit “chinorri” pero después de las explicaciones de mis acompañantes en aquel karaoke… caí rendido ante ese falsete y esa letra tan deplorable, con rimas de este calado; “Tengo tacones de aguja magnética, para dejar la manada frenética“. Venga ¡vomita conmigo!

My Way

26 dic

Dosmilnueve toca a su fin. Ya casi estamos. Inconscientemente, me sorprendo a mi misma recapitulando episodios, aventuras y sucesos. Aunque no es de extrañar, suelo hacerlo habitualmente, me va la crónica. No creo que haya sido un mal año. Por supuesto, tuvo sus cosas, como todos. C’est la vie. Con la boca pequeña, casi me atrevo decir que ha sido bueno, en muchos aspectos. Mejorar respecto al 2008, año nefasto donde los haya (en mi caso) era fácil. Aunque quizá lo que mejor lo defina sea como un año de tránsito. Tránsito hacia lo que está por venir. Seamos optimistas.

Recibo el recopilatorio musical de Hembra Beta, con sus temitas dedicados. Gracias maja. Yo creo que ella también ha estado recapitulando. Y le cuento que yo también estoy preparando el mío, con esos temas que me han acompañado durante el año en cada uno de los momentos, de viajes y eventos. Pronto en sus reproductores, la selección me está siendo algo complicada. Lo único que tengo claro es como lo cerraré. I did it my way.

Para todos los que estuvisteis, de una u otra manera.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 137 seguidores