Archivos por Etiqueta: verano

Soy de pueblo

10 sep

Soy de pueblo y cuando visito la gran ciudad me doy cuenta de que sigo siendo de pueblo. Porque ando con el cuello descoyuntado mirando a un lado y al otro. Y nos dedicamos a dar vueltas y vueltas a la misma rotonda hasta encontrar el camino deseado. Y cantamos eso de “Americanos, os recibimos con alegría” cuando por fin lo encontramos. Aunque obtenga la puntuación más alta en el test “¿Eres una moderna de pueblo?” del cómic “Soy de pueblo. Manual para sobrevivir en la ciudad” y me defina como totally modern, viniendo y sobreviviendo en una ciudad “de provincias” en la que todavía te preguntan eso de “pero tú… eres de aquí?” cuando te ven en las fiestas parrilleras con la pañoleta puesta, me corrobora que sigo conviviendo en un pueblo (sorry, ciudad de provincias), aunque en rara ocasión consigamos mezclarnos con los autóctonos. Nadie dijo que la periferia fuera la excepción, aunque sí la vanguardia. O eso dicen.

“El lugar donde naciste no tiene nada que ver contigo. Para ti la vida es la de ahora, la que vives en la ciudad. Seguir las tendencias más extravagantes que puedas te sirve para liberarte de lo que piense toda esa gente que en algún momento te intentó inculcar una forma de vida estándar, lejos de lo que tú querías.”

Son mis amigos

25 ago

Son mis amigos, en la calle pasábamos las horas…

Junio fue un infierno, julio un parón, y en agosto ya vamos desatascando. Por las visitas al paraíso (uno y dos) y el Océano Atlántico. Por el final tudoriano y por la que está por decidir. Por las que trabajan codo con codo, y el vino blanco. Por las que van y vienen de London. Por los que no entienden ni papa (ni al papa) pero se parten con tus gracias. Por los aloe vera de Patera y el pollo “con lo que tengas”. Por o’callejón ayerbense y su recorrido. Por los que te intentan intoxicar con amor, siempre entretenidos. Por los menús del día en Bochorcity. Por las antenitas, los almuerzos y los brazeles. Por los Seymour y los complementos a lo cubano. Por las llamaditas desde muchas partes y las felicitaciones interestelares. Por la desintegración en los bailes de pueblo montañés. Por las partys infantiles, los ganchitos y los sandwiches de nocilla. Porque es lo que nos toca ahora, en este agosto de resurgir.

Son mis amigos por encima de todas las cosas.

Será Solar

3 jul

El inicio de la vorágine estival me tiene absorbida, y no precisamente porque me esté dedicando a saborearlo en su más tópico sentido. Repito patrones un año tras otro, que empiezan a convertirse en ritos. Así que volví a dar el pistoletazo de salida con mi ya obligada cita con el gran vergel electrónico.

Los previos fueron laboriosos. Parecía que el viento iba a jugar en mi contra, pero no siempre va a ser así… Los servicios sanitarios se iban apoderando de toda mi compañía fiel, a uno y otro lado. La avanzadilla era demasiado avanzadilla para mí. Indecisiones hasta el último momento. Apuro con los imprevistos y allá que voy. Reencuentro en carretera con un viejo amigo que ahora se dedica a la moda. Me encantó volver a verle.

Et… Voilá! Sonár día con el amigo Hollers, comienza la magia… Y el caos organizado de intercomunicación con el espacio… solar. Melodías que te transportan hasta el país nipón con ambiente familiar. Me llueve un abono del cielo. Gracias. Me salen hogares por todas partes. Muchas caras conocidas, y otras por conocer. Agoria de refilón, menudo calor, un poco de Atmosphere. Me voy a dar un voltio. ¿Y si cambio de idea sobre lo nuestro? La exposición del pueblo italiano es linda, pero me pilla desprevenida para acordarme de Marco. A mí me da igual, pues a mí me parece fenomenal. Esto es demasiado pro para mí. Katy B también me convence. En esa cajita de zapatos me parece que lleva algo más que pegatinas. Me quedo con Teebs. Más que a vals, me suena a pasodoble. Parece que le ha costado arrancarse con el hit. Grande Four Tet, grande escenario con gente a tutiplén que ya va adquiriendo ese color de piel rojizo característico. En busca y captura del agua con gas en la tierra del Vichi Catalán. Me aventuro con el sector jacetano. Y cambio de tercio. La Fira nocturna me abruma. Mientras apuráis con unos Cut Copy bajo antorcha estrellada, llego a tiempo del contundente Sycamore Feeling de Trentemoller. La comunicación cada vez es más irreal. Vaya pelazo, Munchi! M.I.A. se hace esperar, aunque luego tampoco es para tanto. La sobrina de Picachu recién llegada de Johanesburgo, el bailecito con los calzoncillos de Pink Floid y demás parafernalia, me dejan obnubilada. Me pierdo y me encuentro tantas veces que ya no sé ni dónde estoy. El descontrol controlado de Aphex. Una crepe y mucho más. Doy por finalizado mi día-noche a base de golpes rítmicos, mientras la mañana comienza a clarear… Y vuelvo a mirar de reojo el Fira Congress mientras espero el autobús en una cola en la que conversaciones en múltiples lenguas casi se me atragantan. Será mejor que me vuelva a mi planeta…

Después llegó la sanjuanada, la piscina canfranera, la terraza ocasional y la muestra de teatro joven cargada de amigos que interactúan, que dirigen, que acompañan las calurosas veladas. Y llegó el verano. Será Solar.

Quizá no sea lo más reseñable, pero sí lo que más busco, lo que más me encaja, lo que más me apetece después de, ahora.

Just in Summer time.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 137 seguidores